A mi hija mayor le encanta este chándal, peeeeero nunca se lo quiere poner. Y todo porque tiene un cordón que le resulta muy incómodo: si lo lleva sin atar se le caen los pantalones, y si lo lleva atado no tiene autonomía para ir al baño tranquila (o no lo da desatado si está muy apretado, o de todos modos no sabe volver a atarlo).